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TÚ ERES RESPONSABLE DE LO QUE DICES Y DE LO QUE LOS OTROS ENTIENDAN

Octavio Aguilar

Con mucha frecuencia leo y escucho la afirmación “yo soy responsable de lo que digo, no de lo que tú entiendas” o afirmaciones similares y, si tengo el tiempo y ando de humor, le comento a quien lo escribió o dijo que está muy equivocado a menos que de verdad no le interese su interlocutor.

Si yo quiero que algo pase a partir de algo que escribí o dije, entonces me tengo que asegurar que quienes me leen y escuchan, entiendan perfectamente bien lo que quise decirles y qué espero de ellos a partir de lo expresado.

Me tengo que asegurar preguntándoles si entendieron, e  inclusive, actuar políticamente incorrecto sin ser mal educado o grosero. En mis conferencias y talleres de la filosofía-metodología hazlosencillo y accountability, siempre digo que el silencio está “muy” sobrevalorado. Preguntar nos asegura que todo mundo entienda lo mismo.

A pesar de todos los avances en medios para comunicarnos, sigo pensando que la mejor manera de comunicarse entre dos personas es frente a frente. Hay muchas cosas que nos podemos decir por teléfono, por WhatsApp, We chat o Telegram, por correo, Messenger, Skype o Facebook live, etc. En el mundo de hoy, con tantas opciones para comunicarnos, debemos ser especialmente cuidadosos qué medio utilizamos para transmitir lo que queremos decir.

Estamos habituados a ver y, en muchos casos, a utilizar distintos aparatos o sistemas con los cuales interactuamos para poder comunicarnos y mantener contacto con el mundo.

La comunicación en la red puede darse de varias formas: correo electrónico, foros, chats, llamadas entre computadoras y de computadoras a teléfonos, redes sociales y las plataformas colaborativas, escritorios y documentos virtuales donde pueden trabajar simultáneamente varios usuarios, una multitud de opciones en la “virtualización de nuestras vidas”.

Si bien no es factible estar en varios sitios físicamente al mismo tiempo, podemos estar más cerca y más comunicados por todas estas opciones y por ello tenemos que identificar, con absoluta claridad, qué mensaje enviaremos, a quién, y entonces decidir “el” o “los” mejores medios.

Por ejemplo, el presidente Donald Trump se comunica muy bien con grupos grandes por Twitter y desde el escenario, sobre todo si son sus seguidores, donde se siente con mucha confianza y seguridad; me parece que no lo hace tan bien o inclusive lo hace mal o hasta muy mal en otros medios, como cuando da conferencias de prensa. Por ello, él utiliza y se excede en el uso del Twitter, sabiendo muy conscientemente el efecto que tienen sus mensajes cortos con un alto uso de signos de admiración, mayúsculas y minúsculas.

Es así que, y regresando a lo básico en comunicación, podemos definir un esquema de cómo se debería producir el proceso de comunicación entre dos personas: en un determinado contexto, el emisor manda un mensaje a un receptor mediante un canal y con un código, tal que el segundo de ellos entienda a la perfección lo transmitido.

El sonido es uno de los primeros recursos energéticos que utilizó el hombre para establecer alguna forma de comunicación. En el simple hecho de entablar una conversación con otra persona, al hablar se transmite una cierta cantidad de energía, producto de las vibraciones de las cuerdas vocales, al aire que rodea la garganta, la boca y el espacio cercano.

El aparato auditivo humano es un complejo sistema en el cual se producen cambios físicos, químicos y biológicos que permiten la transmisión de estas vibraciones hasta el cerebro que decodificará la información que recibe. Por ello es fundamental entender que un tono de voz, la acentuación en ciertas palabras, las pausas, etc., afectan a nuestro interlocutor y, por tanto, puede interpretar un mensaje diferente al que le queremos enviar.

Tanto a nivel personal como en una organización, si se quiere que haya buena o adecuada comunicación en todos los sentidos, hay que buscar abrir los canales y que ésta sea:

  • Ágil,
  • Directa y
  • Efectiva.

La comunicación formal que se da en casi todas las organizaciones, se estructura o clasifica en cuatro grandes bloques:

  1. Ascendente: del personal hacia la dirección, gerencia o presidencia de la empresa.
  2. Descendente: de la dirección o gerencia hacia el personal.
  3. Horizontal: entre el personal de igual jerarquía.
  4. Transversal/diagonal: entre miembros de diferentes departamentos que se cruzan, no necesariamente cubriendo la línea de forma estricta.

Si bien no hay un porcentaje ideal para identificar la mezcla de estos cuatro tipos de comunicación, la buena combinación de ellos habla de una mejor o peor comunicación en la organización y de una madurez en la misma entre quienes se comunican.

Ahora bien, si lo que predomina en la organización es la comunicación descendente, estamos hablando de una organización muy jerarquizada y con muy limitadas posibilidades de que haya una buena comunicación ascendente. Los jefes no escuchan y “radio pasillo” es la salida de las personas para comunicarse entre ellas, además de que obviamente se hace a través de una comunicación horizontal, y un poco de transversal o diagonal, con compañeros de otros departamentos o áreas en la cafetería, y encuentros informales.

Nuestra comunicación puede ser aún más poderosa si atendemos a los sabios consejos del filósofo griego Aristóteles, quien fue uno de los primeros estudiosos en plantearse qué es la comunicación emocional. Aristóteles introdujo el modelo general de pensamiento seguido en Occidente hasta el final de la baja Edad Media y,  la retórica, fue uno de los temas que se le dio seguimiento, de manera literal, a través de sus escritos.

¿Qué es la retórica? Un conjunto de reglas o principios que se refieren al arte de hablar o escribir de forma “elegante” y con corrección, con el fin de deleitar, conmover o persuadir. Así, Aristóteles expuso que el discurso emocional (o la retórica), debe contener tres partes:

  1. Logos: Conocimiento racional, la argumentación expuesta por medio de la palabra meditada.
  2. Ethos: Personalidad y conducta del emisor y la manera en la que esto influye en el receptor.
  3. Pathos: Conjunto de emociones a las que el emisor apela más allá de los argumentos racionales que pueda exponer; se trata de lo que conocemos como “comunicación emocional”.

Y tú, amigo lector, ¿estás comunicándote de forma efectiva, directa, ágil y emocionalmente?

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GENERACIONES, TRIBUS Y MERCADO DE CONSUMO MASIVO

Octavio Aguilar

Los mercados de consumo masivo se están haciendo cada día más complejos y se harán mucho más competitivos en los años por venir. Para sustentar esta afirmación me quiero referir en este artículo, sólo al tema demográfico y las implicaciones que esto tiene para los mercados.

Para efectos demográficos se entiende una generación a los grupos de personas que van de 0 a 20 años, de 21 a 40 años, de 41 a 60 años, de 61 a 80 años, de 81 a 100 y finalmente las personas que tienen más de 100 años. Es decir, hoy estamos seis generaciones viviendo y conviviendo en la tierra y esto es la primera vez, en la historia de la humanidad, que sucede. La esperanza de vida ha crecido de forma notable en los últimos treinta años y todo indica que seguirá creciendo.

Hay muchas formas de ver y analizar las generaciones, en esta colaboración presento algunas de las principales características de cada una de las generaciones, enfatizando al final de cada descripción, cómo se relacionan con el mercado de consumo.

Las empresas que quieren vender más y mejor a las distintas generaciones van a tener que adaptarse de la mejor manera a todos estos consumidores y ofrecer variaciones importantes en su oferta, el concepto de “one sizes fits all” (una talla para todos) es algo del pasado. La conocida y añeja expresión “hay que tratar a los demás como yo quiero ser tratado” es absolutamente absurda en el mundo de hoy, en la actualidad, los clientes quieren ser tratados como ellos quieren ser tratados.

Generaciones:

Veteranos / Silenciosa: nacidos antes de 1943. (Tienen 75 o más años)

  • Fueron influenciados por la Gran Depresión y la Segunda Guerra Mundial.
  • Son profundamente patriotas, leales a las instituciones.
  • Se caracterizan por estar acostumbrados a las restricciones económicas.
  • Una rígida ética laboral.
  • Vivieron para trabajar.
  • Sus hábitos de consumo son simples.

 En esta generación estoy considerando a las dos generaciones con los grupos de personas de mayor edad, porque todavía no se puede hablar de grandes diferencias entre lo que vivieron y como viven las personas mayores a 100 años y la siguiente generación.

Baby boomers: nacidos entre 1943-1960. (Tienen entre 75 y 58 años)

  • Los motiva el trabajo que les ofrece un sentido de identidad, tareas interesantes, reconocimientos y aprecio al trabajo bien hecho, mayor participación en las decisiones.
  • Última generación que vivió para trabajar.
  • Workaholics.
  • Sentido de pertenencia a un grupo.
  • Una generación con muchos logros.
  • Se dan sus “pequeños lujos”.

Generación X: nacidos entre 1961-1980. (Tienen entre 57 y 38 años)

  • Poseen una mentalidad y espíritu emprendedor.
  • Son extrovertidos.
  • Muestran seguridad en sí mismos.
  • Ven el futuro con cierto pesimismo.
  • No son conformistas: Toman decisiones rápidamente.
  • Quieren controlar su destino y quieren un muy buen balance de vida y trabajo.
  • Piensan rápido, corren riesgos, buscan gratificación inmediata, poseen habilidades técnicas avanzadas.
  • Invierten mucho en ellos/ellas.

Generación Y (Millennials): nacidos entre 1980-2000. (Tienen entre 38 y 18 años)

  • Se les considera leales y muy dedicados.
  • Son tecnológicos.
  • Realizan multitareas.
  • Esperan acceso constante a la información.
  • No toleran los atrasos.
  • Necesitan retos constantes.
  • El trabajo les sirve para alcanzar lo que quieren en su vida personal.
  • “Me merezco muchas cosas”.

 Generación Z (Centennials): nacidos a partir del año 2000. (Tienen 18 años y menos)

  • Nacieron con la tecnología.
  • Hacen muchas tareas a la vez.
  • Se aburren muy rápido.
  • Tendrán muchos trabajos, parejas, etcétera.
  • Ávidos de información, la encuentran y la usan.
  • Son de imágenes (Instagram), no de palabras.
  • Requieren reconocimientos rápidos.
  • Muy consumidores.

Hay empresas que han entendido perfectamente bien esta complejidad de los mercados y ofrecen claramente productos diferentes a sus clientes y potenciales clientes. Me vienen a la cabeza empresas como Nestlé, Coca-Cola, las empresas que producen leche o las que fabrican cereales; en el área de productos de belleza es impresionante ver la cantidad de champús, por ejemplo (por sólo citar algunas). Basta ver los pasillos de estas categorías en los supermercados.

Y si piensan que esto es ya complicado, agreguen todas las tribus de consumidores que ya son visibles. Entendemos como “tribu” a cualquier grupo de personas, conectadas unas a otras, siguiendo un concepto o a un líder, personas que comparten los mismos intereses y/o gustos.

Ahora que el Internet ha eliminado barreras, hay tribus de millones de personas unidas por su afición a una serie de TV, su apoyo a un político o a un artista, o su preocupación por el medio ambiente o son consumidores de los mismos productos.

Distintas fuentes nos dicen que hay decenas o inclusive centenas de tribus de consumidores potenciales de los productos que las empresas de consumo masivo les pueden ofrecer. Sólo las que entiendan que se tiene que adaptar a sus consumidores, y no al revés, serán las que tendrán éxito y persistirán en el futuro.

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ANÁLISIS DE PROBLEMAS Y TOMA DE DECISIONES

Tom Morris

Un amigo y yo tuvimos una gran conversación sobre cómo ayudar a las personas que tienen problemas para tomar decisiones. Espera dirigir un Taller sobre Toma de Decisiones para algunas personas que a menudo se encuentran atrapadas.

Aconsejé que la sabiduría se trata de poner las cosas en un contexto adecuado. A menudo nos congelamos en situaciones de decisión porque imaginamos erróneamente que hay demasiado en juego. Si tomamos la decisión correcta, será genial, pero si tomamos la decisión equivocada, será catastrófico. La mayoría de las decisiones no son así.

Déjame usar una analogía de fútbol. La mayoría de las decisiones mueven la pelota por el campo o nos muestran lo que no va a funcionar para lograr eso, lo que nos ayuda en la próxima elección.

Las únicas decisiones para evitar acercarse son aquellas que probablemente lo saquen del juego por completo o lo pongan fin a todos los involucrados. La mayoría de las decisiones no son así, sino que son solo pasos a lo largo de un camino, pasos reversibles: esfuerzos, intentos, mejores ensayos de conjetura.

El proceso es simple:

  1. Recopila tanta información relevante como sea posible.
  2. Aclara tus opciones. Usa tus mejores valores en esto.
  3. Contemplar las implicaciones de las opciones.
  4. Limpia tu mente. Ponla en blanco.

Entonces puedes estar abierto a una visión más profunda y elegir bien.

Solo asegúrese de que cada decisión satisfaga la pregunta: Al hacer esto, ¿nos estamos convirtiendo en lo que queremos ser? Al elegir esto, ¿estoy actuando de la manera más consistente posible para convertirme en la mejor versión de mí mismo?

 

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TRABAJANDO POR UN FUTURO MÁS PROMETEDOR (2a parte)

Octavio Aguilar

En mi colaboración anterior expuse el análisis del entorno en general y del mundo del trabajo en lo particular, así como los diagnósticos de los mismos, a cargo del equipo asignado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para analizar la situación del trabajo de cara al futuro inmediato y mediato, como parte de las reflexiones a 100 años de existencia de la OIT.

“Las respuestas” de la Comisión Mundial sobre el Futuro del Trabajo, fundada en el 2017, integrada por 27 miembros de la OIT para examinar el futuro del trabajo, con base analítica para cumplir el mandato de justicia social en el siglo XXI, presentó su reporte (puede consultarse íntegramente en: ilo.org/futuroprometedor) en enero de 2019 con 10 recomendaciones, asentadas en tres ejes de actuación, tomando en consideración:

  1. Fortalecer el contrato social.
  2. Colocar a los hombres, las mujeres y al trabajo que realizan en el centro de las políticas económicas y sociales y de la práctica empresarial.
  3. Generar crecimiento, igualdad y sostenibilidad para las generaciones presentes y futuras.

Por su importancia y claridad, quiero transcribir una parte del reporte que habla sobre el futuro del trabajo:

Nuevas fuerzas están transformando el mundo del trabajo. Las transiciones implicadas en esta evolución piden que se tomen medidas enérgicas.

Tenemos que aprovechar las posibilidades que nos brindan estas transformaciones profundas para crear un futuro más prometedor y conseguir seguridad económica, igualdad de oportunidades y justicia social; así como, en última instancia, reforzar nuestro tejido social.

Y, ahora sí, les presento los tres ejes y las diez recomendaciones:

Eje 1. Aumentar la inversión en las capacidades de las personas

  1. Aprendizaje a lo largo de la vida para todos. El derecho a un aprendizaje a lo largo de la vida que permita a las personas adquirir competencias, perfeccionarlas y reciclarse profesionalmente. El aprendizaje permanente engloba el aprendizaje formal e informal desde la primera infancia y toda la educación básica hasta el aprendizaje en la vida adulta.
  1. Apoyar a las personas a lo largo de las transiciones. La vida profesional ha conllevado siempre transiciones: de la escuela al trabajo, la maternidad y la paternidad, los cambios de trabajo, Y el acceso a la jubilación. Al reto que entrañan estas transiciones se suman las transformaciones mundiales que se están gestando: cambios tecnológicos y demográficos, y la transición a una economía baja en emisiones de carbono.
  2. Un programa transformador para la igualdad de género. Ya no se puede seguir cuestionando el imperativo social y económico de la igualdad de género. Sin embargo, el ritmo de cambio, frustrante por su lentitud durante los últimos decenios a pesar de las medidas jurídicas e institucionales adoptadas para prohibir la discriminación y promover la igualdad de trato y de oportunidades, pone de relieve los obstáculos estructurales que todavía es necesario superar.
  3. Garantizar la protección social universal del nacimiento a la vejez.La protección social es un derecho humano y es esencial para que los trabajadores y sus familias puedan gestionar sus futuras transiciones. Ante las transformaciones que se están produciendo y que darán lugar a perturbaciones y desplazamientos de población, la protección social libera a los trabajadores de temores e inseguridades, y les ayuda a participar en los mercados laborales. La protección social es un factor productivo que ayuda a las personas y a las economías a prosperar. 

 Eje 2. Aumentar la inversión en las instituciones del trabajo 

  1. Establecer una Garantía Laboral Universal. Exhortamos a que se adopte una Garantía Laboral Universal que comprenda los derechos fundamentales de los trabajadores, un “salario vital adecuado”, límites a las horas de trabajo y que garantice la seguridad y la salud en el lugar de trabajo.
  2. Ampliar la soberanía sobre el tiempo. En el pasado, se han tomado medidas para limitar y reducir el número máximo de horas de trabajo, que han ido acompañadas por aumentos de la productividad, lo cual sigue siendo un importante objetivo político. Las tecnologías transformadoras y los cambios en la organización del trabajo plantean nuevos desafíos para la aplicación efectiva de estos límites.
  3. Revitalizar la representación colectiva.Los gobiernos y las organizaciones de empleadores y de trabajadores son partes en el contrato social, responsables de su diseño y ejecución a través del diálogo social. La representación colectiva de trabajadores y de empleadores a través del diálogo social es un bien público que se fundamenta en la esencia misma de la democracia. Ha de ser alentada y promovida a través de políticas públicas. 
  4. Encauzar la tecnología en favor del trabajo decente.El debate sobre la tecnología en el futuro del trabajo tiende a centrarse en las cuestiones de creación y destrucción de empleo, y en la necesidad de readaptación profesional. El programa centrado en las personas requiere que se preste una atención igualmente urgente –y complementaria– al papel más general de la tecnología para promover el trabajo decente.

 Eje 3. Aumentar la inversión en trabajo decente y sostenible

  1. Transformar las economías. Recomendamos encarecidamente que se invierta en esferas de la economía que revisten una importancia estratégica para satisfacer necesidades mundiales ineludibles y aprovechar oportunidades indispensables de trabajo decente y sostenible.
  2. Un modelo empresarial y económico centrado en las personas. Exhortamos a remodelar las estructuras de incentivos empresariales y los indicadores de progreso complementarios en aras del bienestar, la sostenibilidad medioambiental y la igualdad.

El programa de inversiones ha de estar sustentado en un planteamiento empresarial de apoyo e incentivos con vistas a la financiación a largo plazo. Así pues, abogamos por que el entorno propicio para el éxito de las empresas se ajuste mejor a las condiciones de aplicación del programa centrado en las personas. El sector privado desempeña un papel esencial en la ejecución plena de este programa.

Todas las partes interesadas deben asumir su responsabilidad en la construcción de un futuro del trabajo justo y equitativo.

Como producto del trabajo presentado por los expertos y aprobado por los miembros de la OIT, y con motivo de conmemorar los 100 años de la fundación de la OIT y con el fin de dar respuesta a los retos actuales en el mundo del trabajo, en la 108ª Reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo, celebrada en junio 2019, se adoptó una Declaración del Centenario de la OIT para el futuro del trabajo, que puede ser consultada en:

https://www.ilo.org/global/about-the-ilo/multimedia/video/institutional-videos/WCMS_714851/lang–es/index.htm  

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EL CUIDADOR DE PERROS O EL LIDERAZGO CONSCIENTE

Enrique Niembro

Hace unos días, me encontraba en una ciudad a la que había viajado para tomar un taller de actualización, había manejado varias horas y después de registrarme y dejar mis cosas en la habitación del hotel, salí a caminar.

Me encontraba caminando por el centro de la ciudad, cuando pude observar a una persona que venía caminando en sentido contrario hacia donde yo me encontraba. Venía paseando dos cachorros. Uno a su lado izquierdo y otro a su lado derecho.

Al principio los dos perros jalaban y corrían delante de él, en algunos momentos se cruzaban haciendo que la cuerda se entrelazara desbalanceando y tropezando al paseador. A fuerza de regaños y jalones los perros comenzaron a caminar cada uno en su carril.

Hubo un momento en que los cachorros dejaron de caminar adelante del paseador y comenzaron a caminar junto a él y acto seguido detrás de él. Pude observar, que uno de ellos caminaba del lado de la acera y el otro del lado del arroyo vehicular, incluso por momentos se bajaba de la banqueta y los autos tenían que hacer una maniobra para esquivar al perro. Por un momento, temí que fuera atropellado por los autos que circulaban  en la avenida.

Cuando estaba a unos metros de distancia ya muy cerca de donde yo me encontraba, pensé en acercarme y decirle que el perro caminaba muy cerca del arroyo vehicular, sin embargo, en ese momento el hombre dio la vuelta violentamente y me vi caminando detrás de él y de los perros que paseaba. La vuelta fue con tanta fuerza que los perros, salieron volando como avioncitos de feria, jalados por el cuello con la cuerda que los sostenía. Para entonces el perro que hasta ese entonces estaba cerca del arroyo vehicular ya arrastraba sus patas traseras, es como si fuera esquiando por la acera, en lugar de ir caminando. El paseador de perros no se daba cuenta y los jalaba aún con más fuerza, al grado que el perro esquiador, ya no solo arrastraba las dos patas traseras, si no la mitad de su cuerpo.

Las personas que caminábamos a su alrededor, nos mirábamos aterrorizados ante la inconsciencia del paseador. El hombre aceleró más el paso y dobló hacia una calle a la derecha, decidí seguirlo para avisarle que si no tenía cuidado podría ahogar a los perros, lo encontré más adelante. Uno de los perros ya no caminaba, era arrastrado junto al otro que si alcanzaba a mantener el paso. Súbitamente se detuvo al percatarse que el perro ya no caminaba, trató de reanimarlo moviendo su cuerpo con el pie. El perro ya no se movía, el hombre se agachó lo levantó y se lo llevó cargando mientras con la otra mano jalaba al otro cachorro.

Mi sensación paso de la sorpresa al horror y de ahí al sentimiento de culpa al ver que el hombre desaparecía entre las calles… Si tan solo yo hubiera reaccionado antes…

Caminando de regreso al hotel, pasé del horror, la sorpresa y de la culpa a la reflexión… ¿A quién representaba este hombre? En mi trabajo como asesor en temas de Desarrollo Humano y como coach, me he encontrado jefes y líderes que, en el afán de alcanzar sus metas, en ocasiones jalan con tanta fuerza a su organización, que dejan de mirar a sus colaboradores, a su equipo y a sí mismos, sin darse cuenta que algunos de ellos ya no pueden seguir su paso. La cuerda y el jalón ya no les permiten pisar el suelo, se encuentran al borde del colapso y con el riesgo de dejar de respirar. Es posible que el paseador de perros actúe de esta forma movido por su falta de experiencia, aunque es probable también que lo haga por un exceso de confianza. Es decir, por la imagen de un patrón de éxito, que le ha permitido escalar y llegar hasta donde ha llegado, de forma que continúa jalando la cuerda sin reparar en las consecuencias, sin darse cuenta que lo que lo ha llevado hasta este lugar, no necesariamente es lo que lo llevará a su siguiente objetivo.

En el trayecto de regreso, reflexioné sobre la posibilidad de ver los hechos desde un lugar diferente. ¿Qué pasaría si pudiera pasar del lugar del observador pasivo que siente pena por lo que pasa a su alrededor, al lugar de los personajes de la historia?. ¿Sería capaz de pararme en el lugar del perro y por qué no, también en el del dueño o paseador de perros?

Así de pronto es que dio inicio mi segundo recorrido. Mismo personaje y diferentes roles, por lo tanto, diferentes miradas.

Hoy, te invito a acompañarme en este paseo. Espero que, con ello, el sacrificio del cachorro y de las personas que me han acompañado en el camino no haya sido en balde.

Iniciando un segundo recorrido…

¿Será que puedo volver a mirar los hechos con diferentes ojos y al hacerlo reconstruir la historia y los aprendizajes? A través de esta historia, te invito a repasar y reconstruir tu propio recorrido de liderazgo, que se vuelve el recorrido o historia de personas y personajes que te han acompañado en el camino de ser mejor persona y a través de tu y sus experiencias desarrollar un liderazgo consciente.

Personaje 1: El Paseador de Perros

De pronto pensé que en mi propio recorrido pudo haber momentos en los que pude ser yo ese líder sin conciencia, que obsesionado por llegar a la meta, jala la cuerda más de la cuenta, ahogando a la organización o a alguno de sus colaboradores. Y al hacer esto me pregunto: ¿Cómo afecta esta conducta a los demás integrantes del equipo? ¿Qué tanto repercute este estilo de liderazgo en la moral de los compañeros? ¿Acaso estos comportamientos impactan en la salud laboral y en la permanencia o rotación de personal?

Es así que descubro que cuando un líder se comporta de esta forma, más preocupado por su éxito personal y por obtener resultados en el corto plazo, sacrifica los resultados a largo plazo.

Esto no quiere decir que el líder sea un desalmado o mercenario. Esta persona en muchas ocasiones, está actuando con la mejor de las intenciones, sin el ánimo de perjudicar a nadie, pero con toda la ignorancia del mundo.

Fue así que el lugar del Paseador, me fue familiar.

Sin embargo, aún me faltaba explorar esta historia desde otros lugares, comencé a repasar algunos de mis otros roles y ámbitos, en los que me desarrollo habitualmente, el del jefe, el del Líder, el del empresario, el Coach, el Padre y el esposo. Uff, cuantas veces la prisa me ha hecho caminar sin ver a las personas que van junto a mí. No porque no me importen, sino porque el ansia de ver y alcanzar mi objetivo, nublo mi vista, provocando que dejara de mirar a las personas y también al camino.

Personaje 2: La Cuerda Inconsciente

¿Y la cuerda? ¿Cuál es el rol de la cuerda? ¿Podríamos culpar a la cuerda de lo que le sucedió al perro? ¿Es posible acaso que yo también haya ocupado el rol de la cuerda?

En ocasiones y por los puestos que he desarrollado en diferentes organizaciones es posible que me haya convertido también en la cuerda, al servicio de un líder, que sigue su ritmo con intensidad y fuerza y que en ocasiones está tan lejos y tan ocupado, que tiene que delegar la atención de su personal a jefes más inexpertos y preocupados por los resultados que por las personas que consiguen esos resultados.

Es entonces que nos convertimos en cuerdas, cuando hacemos este trabajo sin darnos la oportunidad mutua de dar y recibir la retroalimentación necesaria para hacer las cosas en forma diferente. Es un papel, para algunos, un tanto cómodo, pues te permite moverte sin asumir tu responsabilidad; experimentando una “Cierta y falsa inocencia”. “Pero, si yo solo cumplía órdenes”, “Yo solo estaba haciendo mi trabajo”, “Son ordenes de arriba”, “No tuve otra opción”. “Cierto, mi puesto era ser verdugo, pero yo solo cumplía órdenes; “De que lloren en casa del vecino a que lloren en mi casa, mejor que lloren en casa del vecino”. Como si la vida fuera un dilema que nos condena a vivir sin poder tomar decisiones en forma libre. ¿Qué es lo que tengo que aprender de este lugar? Acaso será que tengo que aprender a salir del lugar del “Ingenuo inocente que no quiere ver su responsabilidad”

Personaje 2 b) La Cuerda Subsidiaria o Consciente:

¿Acaso, ¿se puede ocupar este mismo rol desde una posición diferente?

Es innegable que el papel de la correa es muy importante. Este lugar representa el vínculo entre el paseador y sus acompañantes.

Desde este lugar, se puede caminar cuidando que aquellos que acompañas no tomen un rumbo equivocado, es decir no crucen la calle o caminen hacia los carros., Es importante tomar la responsabilidad que no se lastimen con la correa al hacer movimientos bruscos por avanzar, cuidar que no se queden atrás y ver que no se adelanten de más, que no muerdan a otro paseante, que no estén peleando con otros, que no se crucen por el camino o se enreden con la correa con el riesgo de hacer que ellos o el paseador se caigan y se lastimen. Desde este lugar se puede compartir el paseo y el camino. Agarrar paso, encontrar un ritmo y una cadencia que nos permita disfrutar el camino. Es un aprendizaje mutuo que require tiempo y espacio y que además permite que el paseador se cerciore que su acompañante descubre nuevos olores y sensaciones que le permitirán aprender a caminar por sí mismo. Sin ayuda de la correa, de forma que no desaparece el vínculo, solo cambia de nombre.

Antes de pasar a otro protagonista me hago una vez más la pregunta:

¿Cuál es mi responsabilidad como cuerda o instrumento en las manos del Paseador de Perros? Me parezco más a una correa inconsciente o a una correa subsidiaria que permite que los demás aprendan a conocerse a sí mismo y al camino mismo.

Personaje 3.- Los Cachorros. El que sí, sobrevivió y el que pasó al siguiente nivel.

Ahora llega el momento de explorar el papel de los perros. Si bien uno de los perros si pudo seguir el paso y con ello salvar el pellejo, me pregunto: ¿Cuál fue el precio de su éxito? ¿Qué tuvo que dejar atrás, para no quedarse atrás? ¿Habrá valido la pena, habrá sido un costo alto? ¿Lo que haya sido que dejó atrás, todavía puede rescatarse? Respeto su esfuerzo y su sacrificio, así como las cosas que tuvo que hacer y dejar atrás para poder sobrevivir. Finalmente es gracias a ese esfuerzo que está vivo, al precio que le costó fue que logro sobrevivir.

¿Y que representa el personaje que no pudo seguir el ritmo? ¿Habrá sufrido un desmayo (sincope) por falta de oxígeno? ¿Habrá sido su último paseo? ¿Será que haya sobrevivido o que este muerto y quizás, siga por ahí caminando o arrastrándose por la vida, porque nadie se lo dicho? Y yo, ¿Cómo vivo mi vida? Camino, corro o me arrastro porque no puedo seguir el paso.

Acaso me muevo y corro para poder seguir el paso, lo que provoca que me distraiga y no mire a mi alrededor, por lo tanto, avanzo sin poder mirar a aquellos que se quedan en el camino.

¿Será posible que pueda caminar sin juzgar ni criticar a los que no pueden seguir mi paso?

¿Será posible que pueda hacer una pausa en mi camino para auxiliar a los que se han quedado atrás?

Personaje 4.- Finalmente, pensé también en esa persona a la que en ocasiones olvido y a la que también dejo de mirar. Esa persona a la que ahogo jalando la cuerda de más, esa persona en la que me transformo cuando me convierto en el paseador y en el perro.

Tiempo quizás de obtener los aprendizajes y de ponerme en paz conmigo y con los protagonistas de esta que, aunque no me guste también es mi historia.

Para reflexionar y aprender a mirar a los que me rodean cuando camino:

Personajes y elementos que intervienen en la historia:

1.- Los Cachorros:

  1. a) El que puede seguir el paso
  2. b) El que no puede seguirlo.

2.- El Paseador de Perros:

  1. a) El que no mira a sus acompañantes.
  2. b) El que si los mira, pero lo hace con indiferencia.
  3. c) El que los mira pero escoge considerarlos como un grupo manejable, por miedo o resistencia a

Identificar a los líderes que podrían, incluso opacar su labor y, eventualmente sustituirlo.

  1. d) El que los mira y que además de ver por el alcance de metas, ve por el desarrollo de los integrantes de su equipo.
  2. e) El que mira por las personas, por el equipo y por sus familias, se orienta al bien común y descubre que además de cuidar de los resultados puede ser instrumento en las manos del alfarero.

3.- La mirada: El significado de mirar y preocuparte por los que te acompañan en tu camino y porque no, también por los que se cruzan en tu camino.

4.- Los acompañantes:

Y qué significado tiene que aquellos: “que te acompañan en tu vida, caminen adelante, a un lado o atrás de ti. ¿Desde dónde los veo mejor, desde donde puedo cuidar de ellos? ¿En dónde me siento mejor y más feliz? ¿Es siempre el mismo lugar?, ¿Tomo conciencia del lugar que ocupo? ¿Asumo mi responsabilidad y tengo la capacidad de moverme?, o ¿simplemente me dejo llevar?

Otros elementos:

La retroalimentación o la falta de esta.

La cuerda

El Jalón

La prisa

El camino, la acera y el arroyo vehicular

El observador

El dueño de los perros

Yo mismo

Mi Pareja.

Mis Colaboradores

Mis Padres

Mis Hermanos

Mis Hijos.

¿Cuántas veces me he encontrado ocupando uno de  estos roles?

¿A quién más le ha pasado esto en mi sistema?

¿Quién es el personaje principal de la historia?

¿Cuáles son mis aprendizajes?

 

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