+52 55 1204 0419
info@latambschool.com

Blog

¿Los beneficios que ofreces no funcionan? Revisa lo elemental.

Actualmente vemos un esfuerzo por parte de Recursos Humanos para ofrecer extras que ayuden a la motivación y compromiso de los empleados. Mesas de billar, snacks, descuentos en tiendas y mascotas son cada vez más frecuentes en los centros de trabajo alrededor del mundo. Sin embargo, en muchas ocasiones la rotación no baja y la productividad no sube, y la respuesta puede estar en algo muy elemental: la satisfacción de las necesidades básicas.

Según Maslow, los seres humanos tenemos 5 niveles de necesidades, siendo el primer nivel las necesidades fisiológicas y el segundo las de seguridad; el no sentir cubiertas estas necesidades impide que los colaboradores puedan fijarse o apreciar cosas como el reconocimiento, el feedback o las oportunidades de desarrollo. Las empresas generalmente dan por hecho, o simplemente prefieren no involucrarse, en la satisfacción de dichas necesidades; sin embargo, es un tema importante que no podemos dejar de lado. Aquí te dejamos algunos ejemplos de necesidades básicas de tus empleados que quizás no están tan cubiertas como crees, y qué puedes hacer para cambiarlo:

1. Sueño

Si bien sabemos que lo recomendable es dormir 8 horas diarias, el ritmo ajetreado y repleto de distracciones de la vida moderna lo vuelve complicado. Y si bien puede molestarte encontrar un trabajador quedándose dormido en la oficina, analicemos: en México la jornada laboral promedio es de 9 horas, el tiempo de trayecto varía de lugar a lugar y en ciudades puede llegar a ser hasta de 3 o 4 horas. Si a eso le sumamos las 8 horas de sueño, quiere decir que nos quedan 4 horas para el resto de nuestras actividades. Lógicamente, en muchos de los casos, las 8 horas serán algo imposible de lograr y la consecuencia será que tu trabajador sufra por no cubrir dicha necesidad.

¿Qué puedes hacer? El home office será siempre la mejor opción para esto, ya que le das la opción de dormir más tiempo al ahorrarse tiempos de traslado. Otra alternativa es promover pláticas de buenos hábitos de sueño, así como generar metas en equipo para dormir de forma saludable y no descuidarlo por actividades que no son importantes, como ver series. También, puedes dar la opción y el espacio para que los trabajadores puedan tomar siestas en el lugar de trabajo. Finalmente, mantente atento al estado de tu trabajador; si un día lo ves extremadamente cansado y las actividades lo permiten, mejor mándalo a casa, será más productivo descansado al día siguiente que trabajando varios días arrastrando ese cansancio.

2. Alimentación

La satisfacción de las necesidades fisiológicas no es total, dado que necesitamos comer o dormir todos los días; sin embargo, lo que permite sentirlas cubiertas para poder concentrarnos en otras cosas, es saber que podremos disponer de los recursos necesarios para cubrirlas. Un ambiente de alta incertidumbre, además de un empleo donde el sueldo es muy bajo, puede ocasionar que tu trabajador no sienta cubierta esta necesidad y no tenga espacio en la cabeza para nada más. De igual forma, hay que tomar en cuenta que, incluso sin esa preocupación, las personas pueden tener malos hábitos alimenticios que no van a contribuir realmente a cubrir dicha necesidad.

¿Qué puedes hacer? Evalúa tus sueldos no vs el mercado laboral, sino contra el costo de la canasta básica o el costo de vida. Sueldos bajos pueden parecer bueno al principio, pero a la larga ningún trabajador se va a sentir motivado y comprometido por un empleo con el que no alcanza a cubrir sus necesidades. Piensa en maneras que puedes contribuir a que tus trabajadores generen más dinero, como bonos por productividad o ventas. Finalmente, puedes generar dinámicas de equipo donde se promuevan hábitos saludables de alimentación, como que alguien prepare el desayuno para todos cada día o un límite de alimentos chatarra a comer en la oficina. Desde luego, la opción de los snacks saludables también puede ayudar.

3. Salud

¿Tu empresa vive la filosofía de “en el trabajo o en urgencias”? Tal vez quieras reconsiderarlo. No hay forma en que un trabajador que se siente muy agripado, con jaqueca o mal del estómago vaya a tener un día productivo. Peor aún, mantenerlo en la oficina puede hacer que contagie a otros trabajadores.

¿Qué puedes hacer? Una buena estrategia es dar 2 o 3 días al semestre para tomar sin dar muchas explicaciones; con ello, puedes ofrecer que los tomen para enfermedades también. Debes mostrar interés por la salud de tus trabajadores, permitiéndoles ir a casa si su estado de salud no es óptimo. También es recomendable salirse un poco del proceso clásico: si tu trabajador está enfermo del estómago y no parece ser nada grave, mándalo a su casa en lugar de al IMSS, donde tardará horas en ser atendido y sin disponer de un sanitario. Desde luego, lo mejor es siempre prevenir; busca convenios con laboratorios, genera campañas de chequeos y concientización en tema de salud u otorga 1 día al semestre en exclusiva para que tus trabajadores acudan a un chequeo general. Y, por último, no descuides el tema del estrés; no es tan visible como una gripa, pero de mantenerse por mucho tiempo puede generar problemas serios en la salud de tus trabajadores.

Como vemos, no podemos dar por hecho que las necesidades básicas están cubiertas. Debemos tenerlo en cuenta para que podamos prever situaciones particulares que puedan suceder al interior de nuestros equipos de trabajo. De esa forma, lograremos que estrategias enfocadas en las necesidades de Afiliación, Reconocimiento y Autorrealización tengan un mayor impacto.

¿Quieres saber más sobre tendencias de Compensaciones? Regístrate a nuestra Cumbre de Compensaciones y Beneficios, el 16 y 17 de Mayo en Mérida. Da click aquí para solicitar más información.

Por Vero Teigeiro – Latam Business School

Post a comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.